Me probé como 30 vestidos de novia en total. Y todos eran muy bonitos. Blancos, marfil, perla, vainilla. En la mayoría tenías que luchar para que te subiera el cierre, para que te embonara bien el estraples, para que te quedara bien de largo. Pero en el fondo, creo que ya sabía cual era el indicado. Cada que me probaba uno distinto, no dejaba de pensar en aquél.
Había sido como amor a primera vista. Nadie lo había tomado en cuenta. Incluso, estaba colgado detrás de uno amplio, bordado, bombacho, como un pastel. El mío aguardaba detrás de él, tímido, temeroso, discreto. Ni siquiera estaba en el aparador, ni mucho menos puesto en algún maniqui. Pero cuando me lo probé por primera vez, dejó a un lado su fragilidad y se tornó elegante, imperial, majestuoso. Apagaron la luz del probador y ahí estábamos él y yo, brillando a la par con los cristales swarovski, dichosos, convencidos de que habíamos nacido el uno para el otro. Me había quedado a la perfección. Sobrio, en encaje, con escote de corazón y una cauda discreta y bordada.
Pero soy indecisa. y tuve que abandonar a mi amor en el aparador de una boutique de Insurgentes para seguir probándome otros. Pero no podía olvidarlo. Me probé decenas más y siempre buscaba compararlo. Era como el perfecto ex novio...no tenia comparación, y me había dolido dejarlo. Después de que mi madre abandonó su deseo de convencerme de comprar un vestido más barato, finalmente regresé por él. Para qué le hacía al cuento. No podía quitármelo de la mente...incluso hasta llegué a pensar que sobre dimensionaba su apariencia. Lo idealizaba. ´Tenía que volverlo a ver.
Cuando regresamos por él, ya no estaba! Tuve que hablar a la matriz de vestidos de novia para buscarlo. Después de una semana de rastreo, por fin lo había encontrado. Parece ser que tampoco me había olvidado.
Cuando volvimos a vernos, lo abracé con cariño. Cuando me vi en el espejo, sabía que ese era el indicado. Era el famoso llamado del cual me habían hablado. Era este mi vestido de novia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario